Cuando siento que la situación me supera, que no puedo más. Cuando no entiendo el porque, lo único que sé es que estoy intentando mantenerte parada en medio de esto que me acaba de caer, que no reconozco como propio. Tampoco entiendo porque justo me pasa todo esto a mí, no creo merecerlo. Actitudes que joden, palabras de más, gestos innecesarios, enojos guardados junto con rencor, no creo que sean factores semejantes como para general tamaña discusión o quizás si, pero no llegar a tanto. TODO tiene un límite, ponete un freno, date cuenta que no nos hace bien, ni a vos ni a mí. ¿Qué sentís en este preciso momento? ¿Te gratificó todo esto? Lo más triste es que, seguramente, las respuestas a estas preguntas sean un no rotundo. Si sabes que así no arreglas nada, ¿para que lo haces? No te entiendo, no pretendo hacerlo tampoco.
7 de julio de 2010
Ya BASTA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario